Experiencia e innovación consagran a Sakata en el mercado de rúcula

Originaria de la región mediterránea, la rúcula que conocemos hoy necesitaba adaptaciones a nuestro clima. A nuestro continente llegó a través de inmigrantes europeos y se cultivó para el consumo familiar, pero después se empezó a producir para su comercialización. Su adaptación se hizo necesaria para mejorar las variedades en términos de espigado precoz, que perjudica el aspecto visual, además de enfermedades como la roya blanca (Albugo candida) y Pythium spp.

Todavía no existen variedades que sean completamente resistentes a estas enfermedades; sin embargo, con el trabajo de mejora genética convencional, se notó que existen diferentes niveles de resistencia, lo que contribuye a que los productores tengan mayor éxito en la producción y comercialización de esta hortaliza.

Aparte de estos puntos de resistencia a las enfermedades, adaptación a las condiciones de cultivo tropical y tolerancia al espigado precoz, el programa de mejora de Sakata busca incesantemente la uniformidad y rusticidad de las variedades, asociada a una alta calidad de semillas para que el productor pueda extraer un producto de excelente calidad, gran rendimiento y productividad.

Calidad del principio al fin

Además de toda la tecnología genética empleada en las semillas y las numerosas pruebas realizadas en campo para poder ofrecer un producto de alto estándar, todavía es necesario contar con estricto control de calidad en el procesamiento de semillas, que es el Análisis de Acreditación. Este trabajo comprende las siguientes etapas: producción de las semillas en el campo, operación de cosecha, transporte, secado, beneficiamiento y almacenamiento.

Para que las semillas tengan una calidad superior tienen que poseer ciertas características fisiológicas y sanitarias, tales como: altos índices de vigor, germinación y sanidad, pureza física y varietal, además de no contener semillas de malezas o impurezas físicas. También requiere mucho cuidado para que las semillas no sean infectadas por agentes que puedan causar enfermedades y perjudicar la producción comercial futura. Después de la cosecha en los campos de producción de Sakata, estas semillas se transportan hasta la empresa y se someten a un riguroso proceso de beneficiamiento. La estandarización se obtiene por tamaño y color, lo que asegura que estén todas en la misma etapa de maduración.

Recientemente, Sakata lanzó otro gran producto para complementar su portafolio de rúculas: Sasha. La variedad posee plántulas fuertes, vigorosas y bien desarrolladas, las cuales se establecen con mayor velocidad de emergencia y desarrollo, permitiendo así un cultivo con mayor productividad y alto desempeño agronómico.

Sorpréndase con la nueva variedad Sasha: la calidad Sakata que Ud. ya conoce y en la que confía, consolidándose también en el cultivo de rúcula.

 

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